En este video te mostramos hasta qué punto se puede controlar la deformación en un curvado exigente. El reto consistió en curvar un tubo cuadrado de 40x40 mm con 1,5 mm de espesor, manteniendo el control total sobre la deformación interna. Para ello, diseñamos una matriz en acero ST52 con dureza de 56–58 HRC, incorporando mecanizado abombado y márgenes laterales optimizados. Además, aplicamos planeado para un inicio progresivo, contraforma en bronce aluminio y programación CNC sencilla para garantizar repetibilidad y precisión. El resultado: curvado hasta 180°, deformación controlada y acabado limpio.