Este perfil de aluminio, utilizado para fabricar ventanas para embarcaciones, planteaba un desafío muy específico: conservar sin deformaciones la ranura interior, donde posteriormente se colocaría un sello aislante de hule.
Durante el doblado, esa ranura podía reducir su ancho, algo que el cliente necesitaba evitar por completo.
La solución fue desarrollar un dado especial e introducir una pieza de nylon dentro del perfil para impedir que se deformara durante el proceso.
Además, el dado fue templado y recibió un tratamiento de baja fricción para lograr un doblado más suave, controlado y menos agresivo.
Todo el trabajo se realizó con la dobladora de tubos y perfiles sin mandril CC60, equipada con control CNC, que permite automatizar el proceso y garantizar acabados impecables con una repetibilidad total.
Perfil protegido
Ranura sin deformaciones
Doblado preciso
Resultado impecable